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HISTORIA

EL BLITZ (bombardeos)

 
Introducción
Epoca Romana
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El Gran Incendio
Los Stuarts
El Blitz
Siglo XVIII
Siglo XIX
Siglo XX

El Blitz fue una serie de bombardeos en Gran Bretaña por parte de la Alemania nazi entre el 7 de septiembre de 1940 y el 10 de mayo de 1941, en la Segunda Guerra Mundial. Si bien los bombardeos afectaron a muchos pueblos y ciudades de todo el país, se inició con el bombardeo de Londres durante 57 noches consecutivas. A finales de mayo de 1941, más de 43.000 civiles, la mitad de ellos en Londres, fallecieron por los bombardeos y más de un millón de casas fueron destruidas o dañadas únicamente en Londres.

Londres no fue la única ciudad en sufrir los bombardeos de la “Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana)” durante el Blitz.


Una niña entre las ruinas en Battersea, enero de 1945. Corresponde con el bombardeo de Londres el 27 de enero de 1945 con 17 muertos.

Otros importantes centros militares e industriales sufrieron intensos ataques aéreos con un elevado número de víctimas, tales como Belfast, Birmingham, Bristol, Cardiff, Clydebank, Coventry, Exeter, Greenock, Sheffield, Swansea, Liverpool, Hull (la más bombardeada después de Londres), Manchester, Portsmouth, Plymouth, Nottingham, Brighton, Eastbourne, Sunderland y Southampton. El objetivo de Adolf Hitler era destruir la moral de los civiles y de los centros gubernamentales británicos.

Con su intencionado objetivo de desmoralizar a los británicos dentro de una rendición inalcanzada, el Blitz no parecía tener una intención de invasión. En mayo de 1941, la amenaza inminente de una invasión de Gran Bretaña había pasado, y Hitler centró su atención en el este. Mientras que los alemanes nunca bombardearon otra vez Gran Bretaña a tan gran escala, llevaron a cabo otros pequeños ataques durante toda la guerra alcanzando la cantidad de 51.509 víctimas. En 1944, el desarrollo de armas no tripuladas, las bombas aéreas V-1 y los misiles V-2, permitió a los alemanes seguir atacando Londres con armas lanzadas desde el continente europeo. En total, las armas V mataron a 8.938 civiles en Londres y en la zona del sureste de país.

PRELUDIO

Después de la Batalla de Francia, comenzó la increíble batalla de Britainthis en julio de 1940. De julio a septiembre, el Luftwaffe atacó frontalmente a la Fuerza Aérea Real para ganar superioridad aérea como preludio a una invasión. Esto supuso el bombardeo a los campos de aviación militares para destruir la capacidad de combate ante una posible invasión. Los ataques simultáneos sobre la industria aeronáutica se llevaron a cabo para evitar que los británicos pudieran sustituir las pérdidas, pero resultaron ineficaces.


Vistas del río Támesis con el fuerte humo proveniente
de los docklands, la zona del puerto, durante el Blitz

Los cambios introducidos por Lord Beaverbrook intensificaron notablemente la eficiencia en la producción de nuevos cazas. La sustitución de máquinas hizo que se llevara un ritmo tres veces superior que lo que la inteligencia alemana creía. La presión sobre los reemplazos de los pilotos fue mucho más intensa, y finalmente se superó la reticencia oficial para poner pilotos experimentados de Polonia, Checoslovaquia y de otros países ocupados y luchar en la línea del frente.

 

A finales de agosto de 1940, antes de la fecha que normalmente se asocia con el inicio del Blitz, el Luftwaffe atacó objetivos industriales en Birmingham y Liverpool. Esto formó parte de un aumento de bombardeos nocturnos, y aunque la población estaba aterrorizada, en realidad les aportó más determinación para derrotar a los nazis.


Refugios en las estaciones del metro de Londres

Durante una incursión en el “Thames Haven (una rama de la línea construida entre London Tilbury hasta el nuevo puerto al oeste de Shell Haven), el 24 de agosto, unos aviones alemanes pasaron sobre Londres y lanzaron bombas en la parte este y noroeste de la ciudad, Bethnal Green, Hackney, Islington, Tottenham y Finchley. Esto llevó a que los británicos montaran un ataque de represalia contra Berlín la siguiente noche, con bombas que cayeron sobre Kreuzberg y Wedding, causando 10 muertes. Se dijo que Hitler estaba furioso, y el 5 de septiembre emitió la orden de atacar a la población y a las defensas aéreas de las principales ciudades británicas, incluyendo Londres, tanto de día como de noche.

La Luftwaffe comenzó los ataques de día y de noche, concentrándose mucho en Londres. Esto alivió un poco la presión sobre los aeródromos de la RAF (la Royal Air Force - Fuerza Aérea Británica). 

Antes del comienzo de los bombardeos, del Blitz, se hicieron terribles predicciones sobre el número de gente que podría morir por esta campaña de bombardeos alemanes. Un informe del Ministerio de Salud en la primavera de 1939 calculó que durante los primeros seis meses de bombardeos podría haber unos 600.000 muertos y más de un millón de heridos.

Esto resultó bastante sobre-estimado porque se basó en suposiciones erróneas sobre el número de bombardeos y sobre el  número de muertes causadas por cada bomba. De cualquier forma, se hizo una evacuación masiva de alrededor de 650.000 niños a las zonas rurales del país.

 

La primera fase

La primera intención del ataque aéreo en Londres estaba dirigida principalmente al Puerto de Londres, causando graves daños. A última hora de la tarde del 7 de septiembre, 364 bombarderos atacaron escoltados por 515 aviones de combate. Otros 133 bombarderos atacaron por la noche. Muchas de las bombas dirigidas a los muelles cayeron en zonas residenciales vecinas, matando a 436 londinenses e hiriendo a 1.666.

Los cañones antiaéreos que tenían reflectores de poca potencia resultaron ineficaces contra los aviones que superaban altitudes de más de 3.600 metros. Incluso la fortificada “Cabinet War Room, el búnker secreto subterráneo que estaba escondido debajo de la Tesorería para acoger al gobierno en caso de guerra, era vulnerable ante un ataque directo. Pocos aviones de combate fueron capaces de operar de noche, y el radar base de tierra era limitado. Durante la primera incursión, sólo había disponibles 92 cañones antiaéreos para defender Londres. Las defensas de la ciudad fueron rápidamente reorganizadas por el general Sir Frederick Pile, el comandante en jefe del Mando Anti-aéreo, y el 11 de septiembre hubo el doble de armas disponibles, con órdenes de disparar a discreción.

Durante esta primera fase de los bombardeos, las incursiones ocurrían durante el día y durante la noche. Entre 100 y 200 bombarderos atacaron Londres cada noche. La mayoría eran bombarderos alemanes, con algunos aviones italianos procedentes de Bélgica. Las ciudades de Birmingham y Bristol fueron atacadas el 15 de octubre, y el mayor ataque de todos, con 400 bombarderos durante seis horas, ocurrió en Londres. A mediados de noviembre, los alemanes habían lanzado más de 13.000 toneladas de explosivos y más de un millón de bombas incendiarias, teniendo apenas un 1% de bajas (aunque algunos aviones se perdieron en accidente relativos al vuelo y aterrizaje de noche).


Niños en el este de Londres, septiembre de 1940

 

Segunda fase

De noviembre de 1940 a febrero de 1941, la Luftwaffe atacó a ciudades industriales y ciudades con puerto. Los objetivos incluían Coventry, Southampton, Birmingham, Liverpool, Clydebank, Bristol, Swindon, Plymouth, Cardiff, Manchester, Sheffield, Swansea, Portsmouth y Avonmouth. Durante este periodo, se hicieron 14 ataques a puertos excluyendo a Londres, 9 objetivos industriales en el interior, y 8 en Londres.

Probablemente el ataque más devastador ocurrió en la noche del 29 de noviembre, cuando los aviones alemanes atacaron la City de Londres con bombas incendiarias y bombas altamente explosivas, causando una tormenta que llegó a llamarse el “Segundo Gran Incendio de Londres”. Una fotografía que muestra a la Catedral de St. Paul envuelta en humo llegó a convertirse en una de las más famosas de esos tiempos.


Daños ocasionados durante el bombardeo de Londres/

Ataques finales

En febrero de 1941, Kart Dönitz convenció a Hitler para atacar los puertos británicos en apoyo a la Batalla del Kriegsmarine del Atlántico. Hitler emitió una directiva el 6 de febrero ordenando al Luftwaffe que concentraran sus esfuerzos en los puertos, en particular en Plymouth, Barrow-in-Furness, Clydebank, Portsmouth, Bristol, Avonmouth, Swansea, Liverpool, Belfast, Hull, Sunderland y Newcastle. Entre el 19 de febrero y el 12 de mayo, Alemania organizó 51 ataques contra estos objetivos, con únicamente 7 dirigidos contra Londres, Birmingham, Coventry y Nottingham.

El bombardeo aéreo tenía ahora la intención principal de destruir los objetivos industriales, aunque continuó con el objetivo de romper la moral de la población civil, y en este sentido las incursiones fueron ampliamente percibidas por los británicos como un intento de transmitir terror en la población. Las defensas británicas habían mejorado en ese tiempo con radares que guiaban a sus combatientes durante la noche hacia sus objetivos y el tipo de avión “Bristol Beaufighter”, con radar aerotransportado, el cual era muy efectivo en contra de bombarderos nocturnos.

Un incremento en el número de armas antiaéreas y los reflectores fueron controlados con radar, mejorando en precisión. Desde comienzos de 1941, las perdidas mensuales de la Luftwaffe aumentó (28 en enero, 124 en mayo). Belfast sin embargo siguió siendo mal defendido con apenas 7 armas antiaéreas y cuando fue atacada en la noche de Pascua de 1941 la ciudad sufrió, en un simple bombardeo, el mayor número de pérdidas humanas de toda Gran Bretaña sin contar Londres.


En el centro de la ciudad de Coventry después de los ataques devastadores de la noche del 14/15 de noviembre de 1940

Sus armas permanecieron en silencio por miedo a disparar a los combatientes de las Fuerzas Aéreas Británicas que les defendían, los cuales no estuvieron en ningún momento mezclados con los enemigos. La inminente  invasión de la Unión Soviética requirió el movimiento de las fuerzas aéreas alemanas hacia el este, y el Blitz finalizó en mayo de 1941.

El último ataque importante en Londres fue el 10 de mayo: 515 bombarderos destruyeron o dañaron muchos edificios importantes, incluyendo el British Museum, las Casas del Parlamento y el Palacio de St. James. El ataque causó más víctimas que cualquier otra: 1.364 muertos y 1.616 heridos de gravedad. Seis días después, 111 bombarderos atacaron Birmingham. Ésta fue la última incursión aérea importante en una ciudad británica durante un año y medio.

 

Reacciones cíviles y política

Los civiles de Londres tenían un enorme papel que desempeñar en la protección de su ciudad. Muchos civiles que no estaban dispuestos o preparados para alistarse en el ejército se convirtieron en miembros de la Guardia Nacional, del Servicio de Precauciones en Ataques Aéreos, del Servicio de Bomberos Auxiliares o en otras muchas organizaciones. Durante los bombardeos, los Boy Scouts guiaban a los bomberos hacia los lugares mas necesitados, y fueron conocidos como los Blitz Scouts.

Durante los bombardeos, había menos refugios públicos antibombas que los que realmente eran necesarios. Las autoridades de Londres hicieron uso de 80 estaciones de metro para acoger a unas 177.000 personas.

Una respuesta frecuente a los bombardeos era lo que se conoce como “trekking”. Muchos miles de civiles dormían lejos de sus hogares y se trasladaban durante varias horas para ir a su trabajo y otras varias horas para volver. A menudo, fuentes oficiales niegan este hecho.

Los preparativos para la defensa civil británica para el Blitz fue influenciada por la obra de Ramón Perera, un ingeniero Catalán. Perera supervisó la construcción de unas 1.400 viviendas públicas en Barcelona durante la Guerra Civil Española. Esas viviendas fueron prueba de su gran éxito, con ningún muerto en sus refugios a pesar de los frecuentes ataques aéreos que hubo en la ciudad. Las medidas impresionaron al ingeniero británico Cyrill Helsby, que fue a Barcelona en diciembre de 1938 en una visita de investigación patrocinado por el Partido Laborista. Cuando Barcelona cayó en enero de 1939, Helsby persuadió a los servicios secretos británicos para que ayudaran a Perera para que llegara a Inglaterra. Perera llegó poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.


Bomberos intentando apagar un fuego en unos
edificios en ruinas

No obstante, las autoridades británicas fueron lentas a la hora de actuar en el asesoramiento de Perera y Helsby de construir simples pero efectivos refugios públicos, en vez de hacer como decía refugios improvisados en cada casa para proteger cada uno a su familia. Es posible que esta decisión costara muy cara en muertes y heridos, tal y como sugiere un informe confidencial de la época. El historiador Paul Preston ha alegado de manera controvertida que el gobierno británico adoptó una visión utilitarista y consideró su deber de proteger a los civiles de un bombardeo aéreo como secundario dentro de las consideraciones estratégicas en tiempos de guerra, dando por resultado la pérdida de muchas vidas pero salvando muchas más a largo plazo.

Sin embargo, el bombardeo de Londres en este periodo fue mucho más intenso, persistente y devastador que las bombas en Barcelona. Justo antes de la guerra, el Ministerio Británico de Salud estudió los efectos de los bombardeos aéreos con la predicción de 600.000 muertos en un asalto aéreo a gran escala. La tasa de mortalidad del asalto real, grave como era, fue un 10% menos de lo estimado, lo cual representa un triunfo de planificación, aunque el daño físico, emocional y económico sigue siendo incalculable.

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Después de la Segunda Guerra Mundial, la vida
continuaba alrededor de señales que indicaban
que había bombas que estaban sin explotar

Se hicieron grandes mejoras en la defensa aérea durante el Blitz. Las unidades de defensa aérea y el estoicismo de la gente británica se utilizaron como propaganda. El periodista de la radio American, Edward R. Murrow, se instaló en Londres en el momento de los bombardeos y emitió programas de radio en vivo para los Estados Unidos durante los bombardeos. Emisiones en vivo desde un teatro en mitad de una guerra no había sido escuchado anteriormente por la audiencia, y la emisión de Murrow en Londres le hizo ser una celebridad. Sus emisiones fueron enormemente importantes reforzando y centrando la creciente simpatía de la mayoría del pueblo estadounidense con el sufrimiento y la valentía de los británicos.



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